domingo, 21 de febrero de 2016

FRASES DE LIBROS

 

MARAVILLOSO DESASTRE
 


―Mi nombre es Travis Maddox.
―Sé quién eres.
―Lo sabes ¿eh?
―Es difícil no darse cuenta cuando cincuenta borrachos están gritando tu nombre.





- Las mujeres suelen justificar sus actos con cualquier cosa que se inventan. Esa chica no ha dicho de entrada que quisiera establecer una relación seria, igual que yo no le he dicho que quería sexo sin compromiso. ¿Dónde ves la diferencia?
- Eres un cerdo. -Travis se encogió de hombros.
- Me han llamado cosas peores.


—Un brindis... A los idiotas... y a las chicas que te rompen el corazón... Y al horror absoluto de perder a tu mejor amiga porque fuiste lo suficientemente estúpido para enamorarte de ella.                                                           

 
- Choqué mi botella contra la suya.       
- Por ser la única chica con la que un tío sin criterio no quiere acostarse -dije, antes de dar un trago.
- ¿Bromeas? -me preguntó, apartando la botella de mi boca. Como no me retracté, se inclinó hacia mí-. En primer lugar..., tengo criterio. Nunca he estado con una mujer fea. Jamás. Y, en segundo, sí quería acostarme contigo. Me he imaginado tirándote sobre mi sofá de cincuenta maneras diferentes, pero no lo he hecho porque ya no te veo de ese modo. Y no porque no me atraigas, sino porque creo que eres mejor que eso."


- ¿Sabes por qué te quiero? Yo no sabía que estaba perdido hasta que tú me encontraste. No sabía lo que estar solo hasta la primera noche que pasé sin ti en mi cama. Tú eres la única cosa buena que he logrado. Tú eres lo que he estado esperando, Paloma.

 
- No puedo estar contigo, Travis.  
- ¿Por qué demonios no? -dijo, soltándome. Sacudí la cabeza, temerosa de su reacción a la verdad. Soltó una carcajada.
- Increíble. La única chica de la que me enamoro no quiere estar contigo.


—Sé que lo nuestro está jodido, ¿vale? yo soy impulsivo, tengo mal carácter y tú me calas más hondo que cualquiera. Actúas como si me odiaras y al minuto siguiente me necesitaras. Nunca hago nada bien, y no te merezco..., pero estoy tan jodidamente enamorado de ti, Abby. Te quiero más de lo que he querido a nadie o nada jamás. Cuando estoy contigo no necesito beber, ni dinero, ni pelear, ni líos de una noche..., solo te necesito a ti. No pienso en nada más. No sueño con nada más. Eres todo lo que quiero.


- Has dicho que lo nuestro se ha acabado, y lo acepto. Soy una persona diferente desde que te conocí. He cambiado... para mejor. Sin embargo, por mucho que lo intente, parece que no hago las cosas bien contigo. Primero fuimos amigos, y no puedo perderte, Paloma. Siempre te querré, pero veo que no tiene mucho sentido que intente recuperarte. No puedo imaginarme estar con otra persona, pero seré feliz mientras sigamos siendo amigos.
 - ¿Quieres que seamos amigos? -pregunté, notando que las palabras me ardían en la boca.
 - Quiero que seas feliz. No me importa lo que sea necesario para ello."

 
 Sonreí para luchar contra las lágrimas. —Cincuenta dólares a que me lo agradecerás cuando conozcas a tu futura esposa.
—Esa es una apuesta fácil. La única mujer con la cual desea casarme acaba de romperme el corazón.

 
- No soy nada tuyo -le espeté, fulminándolo con la mirada. Enarcó las cejas y dejó de bailar.
 - Lo eres todo para mí.